La historia de KINNLS
La historia de KINNLS se remonta a 1997. Lo que comenzó como un pequeño taller de muebles se fue transformando con el tiempo en una producción moderna de muebles, adaptada al crecimiento y a las cambiantes demandas del mercado estadounidense.
Si quiere saber cómo empezó todo, tenemos que retroceder a finales de los años 90. Fue entonces cuando surgió la empresa familiar de los Kirkconnell en un pequeño pueblo de California. Kenan Kirkconnell ayudaba desde joven a su padre en su pequeña carpintería. Al principio realizaba tareas sencillas y aún no tenía conocimientos técnicos o artesanales especiales.
Con los años, sin embargo, se dio cuenta de que quería lograr más y seguir su propio camino. Con el consentimiento de su padre, se fue al extranjero para estudiar administración de empresas. Tras terminar sus estudios, Kenan regresó directamente a su tierra natal, con una visión clara: a partir de ese momento quería crear su propia marca de muebles.
Después de que Kenan hablara con su padre sobre su idea, recibió su total apoyo. A partir de ese momento comenzó la historia empresarial de KINNLS: junto con su padre y su hermano, sentó las bases de la marca. Mientras su padre y su hermano se encargaban principalmente de la fabricación de los productos, Kenan se ocupaba de establecer canales de distribución y de las ventas.
Debido a las limitadas capacidades de producción, KINNLS se centró al principio exclusivamente en sillas de oficina. Precisamente porque el catálogo era pequeño al principio, la empresa puso desde el inicio gran énfasis en estrictos requisitos en la selección de materiales, diseño y fabricación. En los primeros años, las sillas se vendían principalmente dentro del estado y en algunas regiones vecinas.
En los años 90, el mercado del mueble comenzó a cambiar notablemente. KINNLS detectó este cambio temprano y en 1997 empezó a distribuir sus productos de forma específica a través del comercio minorista tradicional. La empresa apostó por integrar más tecnología y servicio en la experiencia de compra offline, para que los clientes pudieran conocer mejor los productos y servicios antes de comprarlos.
Con el avance tecnológico continuo y la creciente difusión de Internet, Kenan se dio cuenta de que no bastaba con limitarse a unos pocos mercados regionales. Por eso, KINNLS comenzó a ofrecer sus productos también en línea. Al mismo tiempo, el catálogo se fue ampliando paso a paso: además de sillas de oficina, se añadieron escritorios, armarios, estanterías, soluciones de iluminación y otros productos. Así, KINNLS se fue desarrollando poco a poco hasta convertirse en la marca que es hoy.

